SOCIEDAD
Continúan los suspensos masivos en las oposiciones del Gobierno de Navarra: ningún aprobado en la última convocatoria
Suspende la totalidad de los 166 aspirantes que se presentaron a la oposición de Higienista Dental del Gobierno de Navarra
La oposición de Higienista Dental del Gobierno de Navarra ha llevado al límite una tendencia que ya venía generando malestar en varios procesos selectivos recientes. El dato ha sido contundente: 166 aspirantes se han presentado al examen y 166 han suspendido, sin que nadie haya alcanzado la puntuación mínima exigida.
La prueba se celebró el 21 de marzo en la Universidad Pública de Navarra y ofertaba tres plazas para el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea, dos de turno libre y una de promoción interna. De las 233 personas admitidas, acudieron 166, pero ninguna ha logrado superar el corte fijado en 30 puntos sobre 60.
La mejor nota se ha quedado a solo medio punto del aprobado, con 29,5 puntos. Por detrás han aparecido otras dos calificaciones de 27 y 25,75, mientras que el resto de aspirantes no ha llegado siquiera a los 25 puntos.
El resultado, todavía provisional, ha reavivado el malestar entre opositores y sindicatos. No solo por lo ocurrido en esta convocatoria de Higienista Dental, sino porque encaja con una cadena reciente de exámenes marcados por cribas muy severas en Navarra.
En la oposición de administrativo, apenas un 13% de los aspirantes superó el primer examen, con 977 aprobados de 7.231 presentados. En servicios generales, los aprobados fueron 803 para 158 plazas en una convocatoria con miles de candidatos.
Semanas antes, en la oposición de Titulado de Grado Medio en Formación y Empleo, el 96% de los aspirantes quedaron fuera en la primera prueba. Ahora, el caso de Higienista Dental ha elevado esa dinámica al máximo: no ha habido ni un solo aprobado.
Las críticas se repiten con matices según cada proceso, pero comparten un mismo fondo. Los aspirantes denuncian exámenes muy difíciles, preguntas supuestamente fuera de temario y un peso creciente de los psicotécnicos, que a su juicio desvirtúa la evaluación de los conocimientos reales.
El hecho de que nadie haya alcanzado el mínimo exigido ha vuelto a poner en cuestión el equilibrio de la prueba. O bien el nivel ha sido extraordinariamente alto, o bien el diseño del examen no se ha ajustado a lo que cabía esperar en una oposición de estas características.
Desde el ámbito sindical, el análisis va más allá de esta convocatoria concreta. Consideran que no se trata de episodios aislados, sino de un modelo que está fallando de forma reiterada y que ya está dejando una huella clara en varias oposiciones del Gobierno de Navarra.
“Se ratifica la tendencia de suspensos masivos”, señalan. A partir de ahí, reclaman cambios de fondo en el sistema y plantean revisar tanto el diseño de los exámenes como la forma en la que se corrigen.
Entre las propuestas que han cobrado fuerza aparece la llamada “campana de Gauss” en la corrección de las pruebas. Ese concepto estadístico describe una distribución en la que la mayor parte de los resultados se concentra alrededor de un valor medio y deja menos casos en los extremos. Trasladado a unas oposiciones, implicaría diseñar pruebas con una dificultad equilibrada para que exista una proporción razonable de aprobados y suspensos.
“El problema no es que haya que exigir nivel, sino cómo se mide ese nivel”, explican. Según estas fuentes, cuando el 100% de los aspirantes suspende, el examen deja de discriminar de forma adecuada entre perfiles más y menos preparados.
“Si nadie aprueba, no estás seleccionando a los mejores, estás fallando en la herramienta de evaluación”, resumen. Para los representantes sindicales, ese es precisamente el debate de fondo que ha reabierto ahora la oposición de Higienista Dental en Navarra.
También insisten en reforzar la seguridad jurídica del proceso. En ese punto, proponen que los temarios sean elaborados directamente por el propio Gobierno de Navarra y queden claramente delimitados, para evitar dudas sobre si las preguntas se ajustan o no a los contenidos exigibles.
“El aspirante tiene que saber a qué atenerse. No puede encontrarse con preguntas fuera de lo que ha estudiado”, subrayan. Esa reclamación enlaza con una de las críticas más repetidas por los opositores en las últimas convocatorias.
Otro de los focos de fricción está en el sistema de listas de contratación. En algunas oposiciones se permite actualmente que aspirantes con puntuaciones muy bajas, incluso en torno al 30% de aciertos, puedan integrarse en esas listas.
Para los sindicatos, eso demuestra que el modelo está desajustado. “Si el sistema fuera justo, las listas deberían formarse con personas que han aprobado, no con quienes no han alcanzado el mínimo”, defienden.
Sin embargo, añaden que para que eso sea viable primero deben existir exámenes que permitan generar un número suficiente de aprobados. De lo contrario, la Administración acaba viéndose obligada a recurrir a candidatos que no han superado todas las pruebas o a procesos que terminan quedando sin cubrir.
Ese es uno de los riesgos que planea ahora sobre la oposición de Higienista Dental. Si los resultados definitivos confirman el suspenso generalizado, el proceso podría quedar desierto o incluso obligar a replantear la convocatoria.
La consecuencia práctica va más allá del enfado entre aspirantes. La principal preocupación es que no se cubran las plazas y que siga resultando imposible consolidar plantillas estables dentro de la Administración pública navarra.
Todo ello choca con el objetivo declarado de reducir la temporalidad. Sin suficientes aprobados, no se generan listas estables de contratación y la Administración queda abocada a seguir dependiendo de personal interino.
Mientras tanto, el calendario de otras oposiciones continúa avanzando. Entre ellas figura la segunda prueba de administrativo, prevista para el 10 de mayo, aunque el foco ya no está solo en el resultado de cada examen, sino en el propio funcionamiento del sistema.
El caso de Higienista Dental ya no se interpreta solo como una cifra llamativa. Para muchos aspirantes y representantes sindicales, se ha convertido en la confirmación de que algo no está funcionando como debería en las oposiciones del Gobierno de Navarra.