Estoy avergonzado
Confieso a los lectores que siento mucha vergüenza al comenzar a darle al teclado, imagino que parecida vergüenza a la sentida por una mayoría de españoles ante el sinsentido de los partidos y de sus dirigentes, que parecen estar jugando al ajedrez sin tener ni idea sobre cómo se juega a eso.














