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COMERCIO LOCAL

Javier y Ana, un matrimonio con éxito gracias al Espárrago de Navarra y el turismo

Javier lleva veinte años cultivando espárragos, alubias y trufas, mientras que Ana ha comprado una casa y la ha convertido en un apartamento turístico.

Javier Moreno y Ana Etayo sujetan una caja de espárragos en Murieta. Navarra.com
Javier Moreno y Ana Etayo sujetan una caja de espárragos delante de su tractor en Murieta. Navarra.com

Javier Moreno y Ana Etayo es un matrimonio navarro que reside en el pueblo de Murieta, que no llega a los 400 habitantes en la zona de Tierra Estella, donde han encontrado la manera de ganarse la vida alejada de las grandes ciudades.

La localidad de Murieta está muy cerca de otros pueblos de Valdega, como es el caso de Legaria con unas fiestas patronales que arrancan cinco horas antes del Chupinazo, o de Abáigar que tiene gran éxito con el pincho pote de los jueves en el bar de las piscinas.

Javier es agricultor. Cultiva y vende en sus tierras el espárrago, las alubias rojas (calbote como se le conoce en esta zona) y la conocida trufa. Su esposa Ana ha convertido una casa de su pueblo en un apartamento turístico, Casa Korrontxas, desde hace menos de dos años y con gran éxito.

Javier Moreno López es natural de Murieta y tiene 63 años: "Estamos ya pensando en la jubilación. Hay que ir aflojando un poco en la explotación porque la edad no perdona. Llevo veinte años con los espárragos. Tengo un trabajador fijo discontinuo que me ayuda a coger. Este año sacaré unos 150 kilos al día en una explotación pequeña". 

Le saca mucho partido a sus espárragos: "Lo vendo todo en fresco. No entrego a conservera y me da más trabajo, pero se saca algo más de dinero. Lo vendo mucho a Guipúzcoa y lo que nos sobra que no vendo en fresco, lo enlatamos y lo vendemos durante el resto del año". El espárrago de primera lo vende entre 4 ó 4,30 euros el kilo y el de segunda a 2,30 euros el kilo.

"Este año ha sido un invierno húmedo y la campaña ha empezado muy bien. Siempre tenemos los típicos problemas de insectos al principio de temporada pero lo controlamos. La zona de Murieta es fresca y el espárrago tiene menos fibra y eso se nota al comer. Valdega en general es muy recomendable para cualquier producto del campo", asegura Javier.

En cuanto al relevo familiar, asegura: "No hay. Los hijos han estudiado otras cosas. Me da mucha pena pero es su vida y hay que respetarlo. Un agricultor nunca termina de jubilarse pero quisiera dejarlo poco a poco en dos o tres años. A ver si me voy adaptando. En un agricultor que le gusta lo que hace es muy complicado alejarse. A mi se me pasa el día sin darme cuenta trabajando", concluye Javier Moreno.

Ana Etayo Ortigosa tiene 54 años de edad y también es natural de Murieta: "Trabajé en una multinacional durante veinte años, donde tengo que decir que fui muy feliz, pero tener que ir todos los días a Pamplona me hizo mucha mella".

Tuvo que darle un cambio a la vida profesional: "Surgió la oportunidad de comprar Casa Korrontxas en Murieta. A partir de ahí hice las licencias de apartamento turístico y demás, y la verdad es que estoy encantadísima con el resultado y muy contenta".

Le funciona fenomenal y tiene dos espacios en la casa. Uno está habilitado para grupos de hasta siete personas a 120 euros la noche para todo el grupo, y el otro espacio es para dos personas a 60 euros la noche entre los dos: "Ahora tengo clientes ingleses que vienen al circuito de Los Arcos a competir y de ahora al mes de septiembre lo tengo casi completo". 

Las reservas "las hago yo directamente o a través de booking.com, que es muy interesante. La ocupación de enero y febrero flojea un poco, pero a partir de marzo hacemos muchas reservas. El circuito de Los Arcos atrae mucha y gente y luego turismo rural puro y duro".

Casa Korrontxas está en una zona con mucho monte: "Está el nacedero del Urederra y estamos muy cerca de La Rioja y del País Vasco. Viene mucha gente de Cataluña, de la comunidad valenciana y de Euskadi", asegura Ana.

"Estoy feliz de estar en mi casa, de seguir cuidando de mi familia y de trabajar mucho pero muy a gusto. Además, le ayudo a Javier con las ventas en el espárrago, las alubias y la trufa que también cultivamos", concluye Ana Etayo cuyos padres Pepe y Milagros trabajaron muchos años en el bar asador Etayo de Murieta hasta su jubilación.


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