• domingo, 14 de julio de 2024
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COMERCIO LOCAL

Javier, el navarro que cambió su vida de viajes y aviones para llevar el negocio de su familia

"Mucha gente pensaba que mi padre iba a cerrar y al conocer que la tienda sigue mucha gente está viniendo otra vez",  señala Javier Mauleón, cuarta generación del negocio.

Francisco Mauleón Urra junto a su hijo Francisco Javier Mauleón Halcón en su tienda de Estella. Navarra.com
Francisco Mauleón Urra junto a su hijo Francisco Javier Mauleón Halcón en su tienda de Estella. Navarra.com

La tienda Confecciones El Ega F. Mauleón es uno de los pocos comercios centenarios que siguen abiertos en Estella. Está situado en la calle Comercio 13 de la ciudad, muy cerca de la plaza de los Fueros y en el centro del 'cogollo' comercial del casco antiguo.

Está muy cerca de de otros establecimientos de comercio local que hemos conocido en Estella, como es el caso, por ejemplo, de la mercería Virginia que dirige Ana Ocáriz en la calle Comercio 6, o la casi centenaria pastelería La Mayorquina en la calle Mayor.

Confecciones El Ega F. Mauleón es un negocio textil que abrió sus puertas hace nada menos que 120 años. Fundado por Nicanor Mauleón Azanza, le siguió su hijo Francisco Mauleón Osés. Más tarde Francisco Mauleón Urra, que ahora con 70 años cumplidos ha encontrado el deseado relevo en su hijo Francisco Javier Mauleón Halcón.

Javier Mauleón tiene 39 años: "Ya desde pequeño he venido mucho siempre a echar una mano a mi padre. Tras unos años de estudios entré en la empresa Renolit de Estella, donde estuve nueve años de comercial. Tuve una baja prolongada por un problema de espalda y trabajé posteriormente en varios sitios", asegura.

"Estoy contento porque estaba fuera de casa 300 días al año viajando y cogiendo aviones por Europa. Es un cambio muy grande pero mi cuerpo me ha dicho basta y tengo tiempo para tener una pareja, tener una familia, y estar con mis amigos el fin de semana que antes era imposible", indica Javier Mauleón.

Una vez que volvió a coger ritmo se decidió: "Me metí aquí en la tienda. Llevo dos años y la verdad que estoy muy contento. Mi padre ha tenido esa paciencia de esperar a que tomara la decisión y muy bien. Ahora mismo estoy prácticamente llevándolo todo. Mi padre viene un poco de apoyo a las mañanas".

La entrada en el negocio ha sido buena: "Mucha gente pensaba que mi padre iba a cerrar y al conocer que la tienda sigue mucha gente está viniendo otra vez. Es la cuarta generación y quien sabe si tendré hijos y habrá una quinta generación de la familia en la tienda".

Su padre le da cada vez más responsabilidad: "Sigue como autónomo, pero solo viene un rato a las mañanas. Los sábados estamos a medias pero poco a poco cojo el relevo. Él puede hacer lo que quiera y lleva desde los 15 años trabajando. Ya le toca descansar aunque es de la antigua época y viene un rato todos los días".

Javier Mauleón asegura que toma decisiones "desde hace un año. Hay que pensar un poco en el público que tenemos. Estoy intentado renovar con ropa para gente más joven. Voy yo solo a Madrid con mi pareja a elegir ropa y controlo el tema de los pagos, proveedores y facturas con las nuevas tecnologías".

En cuanto a los clientes a los que se dirigen: "Nuestro público objetivo real es gente de 65 años para arriba con un ligero poder adquisitivo, porque nosotros manejamos marcas con bastante renombre. Somos muy cercanos y no nos columpiamos en los precios".

Ahora reciben a mucha gente de Pamplona "porque nuestros precios son más comedidos. También gente de mis edades sobre los 40 años y yo les explico lo que tengo. La diferencia de precios es mucha y la gente está justa de dinero. Siempre vamos con humidad con todos los clientes".

También ofrecen marcas nacionales "que pueden competir con cualquier otra tienda y que en calidad -precio están por encima de otras. Trabajamos también con gente del entorno rural que les da igual la marca y lo que quieren es vestir bien", concluye Javier Mauleón.

Su padre, Francisco Mauleón Urra, señala: "Que siga mi hijo es un orgullo porque alcanzar la cuarta generación no es fácil. Ha estado tanteando tanteando y al final ha venido cuando ha querido él. Yo no puedo estar más contento de que haya podido venir y que sigamos adelante".

Con 70 años de edad "estaba aquí aguantando por si venía", asegura bromeando. "A las mañanas sigo viniendo. Pago un poquito de seguridad social para poder venir legalmente y algunos sábados le hago también para que no sufra. No están acostumbrados a trabajar los sábados", asegura con ironía.

Le viene muy bien esta actividad "porque te mantienes mentalmente y físicamente". Además del trabajo "tengo el vicio de jugar al golf desde hace muchos años. Voy un par de veces a la semana a jugar y luego me gusta pasear. En tiempos también salía a los mercadillos a vender. Tenemos una buena clientela de la merindad de Estella y ahora también vienen mucho de Pamplona", concluye Francisco mauleón Urra.

La tienda centenaria Confecciones El Ega F. Mauleón en Estella. Navarra.com
La tienda centenaria Confecciones El Ega F. Mauleón en Estella. Navarra.com


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Javier, el navarro que cambió su vida de viajes y aviones para llevar el negocio de su familia