El nuevo Plan Director de la cooperación internacional en Navarra ha entrado en una fase clave de diseño marcada por el desacuerdo presupuestario. La propuesta de financiación del Gobierno de Navarra no se ha acercado, por ahora, a los compromisos firmados en el último acuerdo programático ni al incremento anual necesario para sostener las políticas de cooperación que se defienden desde el sector.
La distancia entre el Ejecutivo foral y las ONGD navarras ha quedado patente esta semana en el Parlamento de Navarra, donde Contigo Zurekin ha presentado una moción para reconducir la situación. La iniciativa ha instado al Gobierno de Navarra a incluir una senda presupuestaria consensuada con la Coordinadora de ONGD de Navarra, con el objetivo de garantizar el desarrollo efectivo de la política de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
La moción ha planteado dos puntos diferenciados. El primero, aprobado, ha reclamado una planificación presupuestaria acordada con el sector. El segundo, rechazado, ha pedido garantizar en los Presupuestos Generales de Navarra una partida anual de cooperación desvinculada de la financiación estructural del resto de políticas sociales.
Desde la Coordinadora de ONGD de Navarra se ha advertido de que la comunidad se encuentra en una "encrucijada decisiva". En la actualidad, Navarra dispone de una partida de cooperación similar a la de los años 2008-2010, a pesar de que el presupuesto general foral se ha incrementado en unos 2.000 millones de euros desde entonces.
El sector ha criticado que no se puede relegar la cooperación a un segundo plano justo cuando se está diseñando su futuro. Ha señalado que el Plan Director debe apostar por una acción más efectiva, planificada y con mayor impacto, y que resulta incoherente elaborar un documento estratégico sin un respaldo económico que garantice su viabilidad.
Las ONGD han subrayado que la cooperación internacional no es una concesión caritativa ni una moneda de cambio política. La han definido como un pilar del compromiso con los derechos humanos, la paz entre países y un mundo más justo y sostenible, recordando que cada euro invertido ayuda a prevenir conflictos, reducir desigualdades y evitar migraciones forzosas.
Pese a la división en la votación, la aprobación del primer punto ha sido valorada como un paso relevante. Según la Coordinadora, supone que los partidos que sostienen al Gobierno han asumido la necesidad de establecer una senda presupuestaria consensuada que se acerque lo máximo posible al 0,7 % en el horizonte de 2030.
El desacuerdo persiste, no obstante, en las cifras a corto plazo. Las ONGD han denunciado que la financiación prevista para 2026 se sitúa en el 0,4 %, y no en el 0,45 % que defiende el Gobierno, una diferencia que supondría 2,5 millones de euros más para cooperación.
Ante este escenario, el sector ha realizado un llamamiento al Gobierno de Navarra para que retome el diálogo y alcance un nuevo acuerdo que permita un incremento estable y progresivo de la financiación en el marco del IV Plan Director de Cooperación.