UPN ha anunciado que pedirá al Gobierno de Navarra que solicite la gestión del Aeropuerto de Pamplona (Noáin), al considerar que la Comunidad foral arrastra malos indicadores de conectividad aérea de forma reiterada en los últimos años. La iniciativa la ha avanzado este jueves la portavoz regionalista en el Ayuntamiento de Pamplona y presidenta del partido, Cristina Ibarrola, durante el pleno municipal.
La formación foralista ha confirmado que registrará una iniciativa en el Parlamento de Navarra para instar al Ejecutivo de María Chivite a negociar con el Estado la asunción de esta competencia. Según ha defendido Ibarrola, la gestión del aeropuerto de Pamplona debe quedarse en Navarra, como ya ocurre en territorios como Cataluña, Baleares o Canarias, o como se está negociando en la Comunidad Autónoma Vasca.
La presidenta de Unión del Pueblo Navarro ha subrayado que el aeropuerto es una infraestructura estratégica y ha asegurado que “nadie tiene más interés en desarrollarla que los propios navarros”. A su juicio, el actual modelo de gestión está lastrando el peso económico, industrial y turístico de la Comunidad foral.
En este sentido, Ibarrola ha aportado datos de tráfico aéreo para respaldar su planteamiento. Ha recordado que desde 2019 Navarra ha perdido un 3,76% de pasajeros, mientras que Europa ha recuperado ya los niveles prepandemia y España ha incrementado su tráfico aéreo en un 13%.
Además, ha señalado que España es el segundo país de la zona Eurocontrol con más vuelos diarios, unos 5.200, mientras que Navarra no alcanza ni dos vuelos al día. En 2025, de los más de 321 millones de pasajeros que pasaron por los aeropuertos españoles, solo 233.400 lo hicieron por el Aeropuerto de Pamplona, lo que supone apenas el 0,07% del tráfico nacional.
Para la portavoz regionalista, estos datos son “objetivamente inaceptables para una comunidad que aspira a mantener un peso económico, industrial y turístico relevante”. Ha insistido en que una buena conectividad aérea es clave para la competitividad, la atracción de inversiones y talento, y la proyección exterior de Navarra.
En este contexto, Ibarrola ha advertido de consecuencias directas para la Comunidad foral. Ha asegurado que empresas descartan implantarse en Navarra, que inversiones millonarias acaban en Aragón o en la Comunidad Autónoma Vasca, y que ferias y congresos ni siquiera consideran Pamplona como posible sede, además de las dificultades para atraer turismo más allá del ámbito de proximidad.
La dirigente de UPN ha señalado directamente al Gobierno de Navarra, al que ha acusado de basar su política en anuncios que no se han cumplido. Ha recordado que el Ejecutivo foral anunció en varias ocasiones un concurso de 4 millones de euros para atraer nuevos vuelos nacionales e internacionales, una medida que, según ha afirmado, las propias aerolíneas consideraban insuficiente desde el inicio.
“Es el gobierno de la propaganda”, ha criticado Ibarrola, al tiempo que ha asegurado que el Ejecutivo de Chivite está más centrado en los anuncios que en resolver el problema de fondo de la conectividad aérea en Navarra.
Por último, la portavoz foralista también ha responsabilizado a AENA, a la que ha acusado de tener abandonado el Aeropuerto de Pamplona. Ha recalcado que la solución no pasa solo por aumentar las subvenciones, sino por cambiar un modelo en el que AENA controla los costes y las condiciones con las aerolíneas en todos los aeropuertos del Estado.
LA DENUNCIA DE UN SINDICATO EN EL AEROPUERTO DE PAMPLONA
El anuncio de que UPN pedirá que Navarra asuma la gestión del Aeropuerto de Pamplona ha llegado a la vez que una denuncia pública del sindicato CSIF por la "vulneración de derechos laborales" que se está produciendo en el mencionado aeropuerto por parte de la empresa subcontratada por AENA, que presta servicios de seguridad privada. "Una denuncia inicial por la falta de información en el abono de determinados pluses ha sacado a la luz otros incumplimientos laborales de mayor gravedad", ha destacado.
Según explica en una nota de prensa, varios vigilantes de seguridad detectaron que "no podían calcular correctamente los pluses de rotación y radioscopia, debido a la ausencia de información clara en nóminas y cuadrantes de trabajo". "Ante la falta de respuesta por parte de la empresa", CSIF trasladó el caso a la Inspección de Trabajo, que realizó una visita al centro y revisó la documentación aportada tanto por los trabajadores como por la propia empresa.
Tras esta inspección, señala el sindicato, el organismo detectó que se había superado el "máximo permitido" de horas extra, "incumplimientos del descanso mínimo obligatorio", el "uso de modelos incorrectos" en los recibos de salario, "con numerosos trabajadores afectados". "Estas infracciones -una leve y dos graves- podrían derivar en sanciones cercanas a los 4.000 euros para la empresa", indica CSIF..
Además, la Inspección de Trabajo "emitió un requerimiento de mejoras inmediatas en materia de limpieza, higiene y salubridad", tras detectar "graves incumplimientos" en estas áreas. Entre ellos, "se encontraron restos de roedores, heces y veneno rodenticida en zonas de trabajo, lo que supone un riesgo grave para la seguridad y salud de los empleados", advierten desde el sindicato.
Juan Dopazo, delegado de seguridad privada de CSIF ha valorado positivamente la actuación de la Inspección de Trabajo y ha afirmado que "estas irregularidades ponen de manifiesto la precariedad en la que desempeñan su labor los profesionales de la seguridad privada, pese al papel esencial que desarrollan en la protección de usuarios y trabajadores en edificios públicos".
CSIF Navarra ha llamado a AENA y a los responsables locales del aeropuerto de Pamplona a que "supervisen con mayor rigor los servicios de seguridad" y ha insistido en la necesidad de "garantizar el respeto a los derechos laborales y unas condiciones de trabajo seguras y dignas en todo el sector de la seguridad privada".