La pérdida de audición se ha convertido en un problema que muchas personas afrontan tarde, y eso está lastrando los resultados de los tratamientos. La Clínica Universidad de Navarra ha puesto en marcha una consulta pionera y especializada para prevenir y tratar de forma precoz este problema, que afecta al 5% de la población mundial.
La nueva consulta de Otorrinolaringología, en la que también interviene Neurología, ha nacido tras un proyecto de investigación desarrollado durante seis años. Ese trabajo ha demostrado que cuanto más tarde se aborda la pérdida auditiva, peores son los resultados para revertirla.
El director del Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica, el doctor Manuel Manrique, ha explicado que “en muchas ocasiones, los pacientes acuden al otorrinolaringólogo demasiado tarde, cuando los tratamientos ya no son tan efectivos como en las fases iniciales”.
Además, ha subrayado que el abordaje debe contemplar el contexto personal. Según ha destacado, dejar de escuchar agrava problemas de memoria y cognitivos, y también puede provocar aislamiento, dependencia y una mayor predisposición a las caídas, entre otras afecciones.
Esta consulta pionera se ha fundamentado en los resultados de una investigación que ha detectado y tipificado problemas de audición en personas mayores de 55 años. La línea asistencial se ha organizado en tres áreas con recorridos distintos, en función de la fase del problema y de las necesidades del paciente.
En el primer grupo, un médico y un audiólogo detectan factores de riesgo. A partir de ahí, se recomienda vigilancia para prevenir la pérdida de audición y los trastornos del equilibrio.
Por otro lado, si la pérdida de audición se ha iniciado o ya es manifiesta, se administran tratamientos precoces centrados en la estimulación del sistema auditivo. Y, si existe un deterioro cognitivo, estas personas son atendidas por neurólogos.
La tercera línea se dirige a quienes ya están tratadas con audífonos e implantes cocleares y necesitan optimizar resultados. Para ello, se recurre, entre otros recursos, a la rehabilitación auditiva y vestibular.
La consulta también ha incorporado una herramienta online que facilita el seguimiento de personas mayores con dificultades de movilidad u otros motivos. El objetivo de esta aplicación es ofrecer apoyo educativo y sanitario al paciente y a sus familiares para entender y manejar mejor la situación.
El contexto internacional apunta a que el problema irá a más. La Organización Mundial de la Salud prevé que en 2050 haya casi 2 500 millones de personas con algún grado de pérdida de audición, y que más de 700 millones requerirán rehabilitación.
La prevalencia aumenta con la edad, ya que, entre los mayores de 60 años, más del 25% la padece de forma discapacitante. ¿La clave? Detectarla antes de que condicione la vida diaria y la autonomía.
En esa misma línea, el doctor Manrique ha señalado que “el envejecimiento saludable debe encaminarse a mantener un buen estado de salud que permita un bienestar general y una vida activa a pesar de la edad”. Y ha recordado que no hay que resignarse a asumir una pérdida de audición y acudir al otorrino en cuanto se detecten los primeros síntomas, también en Navarra.