SOCIEDAD
El avance en la investigación de un cáncer grave podría cambiar el tratamiento actual
Los hallazgos, publicados en la revista científica Journal of Hepatology, "abren la puerta a terapias más dirigidas y eficaces".

Un equipo internacional de investigadores, liderado por el Hospital Clínic de Barcelona y el Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (Idibaps), ha identificado las características moleculares que explican la respuesta al tratamiento con atezolizumab y bevacizumab.
En concreto, dos fármacos aprobados para tratar el carcinoma hepatocelular avanzado, la forma más común de cáncer de hígado.
Los hallazgos, publicados en la revista científica Journal of Hepatology, "abren la puerta a terapias más dirigidas y eficaces", según ha informado el Idibaps en un comunicado. El estudio se ha llevado a cabo con la participación de 10 centros europeos, entre ellos el hospital UZ Leuven, y ha contado con una muestra de 320 pacientes tratados con la combinación de ambos fármacos.
Aunque esta terapia ha demostrado aumentar la supervivencia media de 14 a 19 meses en pacientes con la enfermedad en estadios avanzados, solo el 30% responde favorablemente al tratamiento.
Ante esta limitación, el equipo del doctor Josep M. Llovet, líder del estudio, se propuso "comprender los mecanismos moleculares que determinan por qué el tratamiento es eficaz en unos pacientes y no en otros".
Mediante un análisis de célula única (single-cell RNA sequencing), los investigadores han logrado clasificar a los pacientes en distintos grupos. Los que responden positivamente al tratamiento presentan dos perfiles: pacientes inmunocompetentes, con un microambiente tumoral inflamado, y pacientes con tumores dirigidos por angiogénesis, más susceptibles a bloqueos en la formación de vasos sanguíneos. Ambos perfiles muestran una supervivencia superior a los 30 meses.
En cambio, el estudio también ha identificado dos mecanismos principales de resistencia primaria: uno asociado a la activación de células inmunitarias mieloides inmunosupresoras y otro vinculado a la activación de las vías de señalización Notch y TGF-β, que se asocian a una supervivencia media de apenas 11 meses.
"Conocer los mecanismos que confieren resistencia o favorecen la eficacia del tratamiento es esencial para diseñar estrategias terapéuticas más eficientes", ha destacado Llovet. Estos resultados suponen un paso clave hacia una medicina personalizada en el tratamiento del cáncer de hígado avanzado.