El Partido Socialista se ha descolgado esta semana con la propuesta de aumentar los impuestos para cubrir el déficit que presenta la Seguridad Social y que se acerca a los 15.000 millones de euros.
Amén de un posible delito, la filtración de los litigios de José María Aznar con el Fisco ha sido un acto insidioso. Juego político sucio, como lo fue en su día la publicación de la declaración de la Renta de Esperanza Aguirre.
Estamos de enhorabuena, la Comisión Europea está dispuesta a crear una lista única de paraísos fiscales y el Parlamento va a crear una comisión para investigar los llamados "Papeles de Panamá".
Hacer cuentas con Hacienda es una obligación anual que no se suele afrontar de buena gana. Incluso cuando se tiene una conciencia fiscal arraigada el farragoso proceso echa para atrás.
La verdad que este Gobierno nacionalista no para de mentir un día sí y otro también. Proponen una subida fiscal cuya consecuencia directa va a ser que los navarros y las empresas aquí establecidas paguemos más impuestos que nadie en España.
Una semana lleva el país discutiendo si España va a cumplir o no el objetivo de déficit público. Resulta chocante que algunos se rasguen las vestiduras ante las previsiones