- viernes, 13 de marzo de 2026
- Actualizado 18:00
Navarra ha decidido este viernes tomar medidas contundentes ante la expansión del coronavirus en la Comunidad foral. Los datos no son buenos y el crecimiento de casos continúa sin visos de detenerse, al menos así lo considera el Gobierno de Navarra.
El Ejecutivo foral quiere rebajar la tasa de contagio en los próximos 15 días para evitar llegar el otoño, una fecha con más problemas de salud, con el virus descontrolado. Este viernes han sido 302 los casos y 344 fueron el jueves, cifras muy por encima de los positivos detectados en los momentos más álgidos de la pandemia en los meses de marzo y abril.
Por este motivo, la consejera de Salud, Santos Induráin, y el vicepresidente Javier Remírez, han presentado una batería de nuevas medidas que restringen aún más la vida social: máximo de 6 personas en reuniones y restaurantes y la barra del bar prohibida desde las 12 de la mañana, entre otras que pueden consultarse aquí.
Entre las medidas para contener la expansión de la pandemia, el Gobierno de Navarra aprobará en unos días el incremento de la cuantía de las sanciones para las personas que no cumplan las medidas preventivas. Por ejemplo, no usar correctamente la mascarilla se multará con 300 euros y la participación en botellones llegará hasta los 600 euros, como mínimo.
El vicepresidente Javier Remírez ha sido muy explícito al señalar que no se van a tolerar las artimañas para mantenerse en la terraza o el interior de un bar sin mascarilla y ha explicado de una manera muy gráfica cómo hay que tomar las consumiciones para evitar una multa de 300 euros.
"Hay personas que pueden buscar las rendijas y la picaresca. Hemos detectado gente que, con la excusa de que queda un poco de café o cerveza, están sin la mascarila", ha dicho el vicepresidente, que ha sido claro en cómo hay que tomar las consumiciones en un bar.
Javier Remírez ha hecho el gesto de retirarse con la mano la mascarilla sin soltarla de las gomas de la orejas. "Parece una tontería, pero no lo es. Hasta ahora hemos sido pedagógicos, pero a partir de ahora la policía tiene indicaciones muy claras y más a partir de este nuevo régimen sancionador de ser ejemplarizantes. Es muy importante seguir todas las indicaciones sanitarias: mascarilla, distancia e higiene. Hasta ahora había primado la pedagogía, pero ahora tenemos que ser más estrictos", ha sentenciado Remírez.
De esta manera, cuando la policía vea a una persona con la mascarilla permanentemente retirada con la excusa de estar consumiendo puede sancionar al ciudadano con hasta 300 euros, según las nuevas normas del Gobierno de Navarra ante el aumento de casos de coronavirus.
La consejera de Salud del Gobierno de Navarra ha vuelto a abroncar a los ciudadanos por el aumento de casos de coronavirus en la Comunidad foral, que se ha vuelto a convertir en una de las regiones más azotadas de España y de Europa, al igual que ocurrió en marzo y abril.
La socialista Santos Induráin no ha dudado en culpabilizar a familias y amigos por la expansión del virus y ha señalado directamente a las fechas de fiestas en cada localidad. La consejera ha resaltado que "la tendencia es clara" y ha indicado que estamos en un "momento delicado y decisivo, nos encontramos en el ecuador de lo que ha sido un verano que nadie esperaba" y "con la entrada de un otoño que todo el mundo espera que sea complicado" por la gripe y inicio del curso escolar".
Ha pedido que se reduzca la vida social y ha advertido que de no hacerlo se va a poner en riesgo el inicio del próximo curso escolar.
"Está claro que éste es y debe ser un verano diferente, no podemos hacer lo que hacíamos o cómo lo hacíamos, y si lo hacemos, por muchas normativas y planes de contingencia, podemos consolidar un escenario muy complicado", ha advertido la consejera, que ha llamado a "reducir estas prácticas de riesgo, respetar las medidas de seguridad e higiene y el uso de la mascarilla".
"Además de la actualización de normativas y la previsión de recursos extra, necesitamos contar con la sociedad", ha insistido Induráin, que ha destacado que "aún estamos a tiempo de ganar tiempo y de marcar un punto de inflexión en este verano" en el que "nos jugamos el inicio del colegio, la eficacia del sistema sanitario este otoño, la conciliación laboral y familiar, y sobre todo evitar ingresos hospitalarios y fallecimientos".