COMERCIO LOCAL
El conocido bar de Pamplona que triunfa con el arroz con bogavante para dos personas: "Va como un tiro"
El próximo 28 de mayo de 2025 cumplirá 39 años, y al frente sigue su fundador, Lorenzo, junto a su mujer Inma y su hijo Pablo.

El próximo 28 de mayo de 2025 cumplirá 39 años abierto en Pamplona, y al frente del restaurante sigue su fundador, Lorenzo Pedreño Garraleta, de 58 años, acompañado de su mujer, Inma, y su hijo mayor, Pablo, de 30 años.
El restaurante está situado en la avenida de Navarra 3, en un barrio muy popular de la ciudad. Muy cerca del bar Payvi que ha celebrado recientemente sus diez años o el bar Aral Fusión que triunfa con su hamburguesa 'Txapelduna'.
"Empecé aquí con 19 años, nada más terminar de estudiar. Solo trabajé dos meses en una empresa química, pero aquello no era lo mío y me metí en el bar", recuerda Pedreño. Lo abrió junto a sus padres, Juana Garraleta y Manuel Pedreño Santos, y sus hermanos, José Ignacio y Juan Manuel que llegó a ser candidato a la presidencia de Osasuna, aunque con el tiempo ellos tomaron otros caminos.
Desde entonces, el negocio ha pasado de generación en generación, convirtiéndose en un referente para muchas familias pamplonesas que han hecho del restaurante La Bella Época en San Jorge su punto de encuentro habitual.
La hostelería ha cambiado, y el negocio con ella. “Seguimos funcionando bien, pero de otra manera. La mañana y el mediodía van como un tiro, pero las tardes y las noches no son lo que eran, salvo en verano", explica. La clientela se ha mantenido fiel, con un perfil de entre 38 y 80 años, predominando los clientes que prefieren salir al mediodía.
Pero lo que más ha impactado al sector en los últimos años ha sido la pandemia. “Antes se ganaba dinero, ahora se sobrevive. Los costes se han disparado y los beneficios ya no son los mismos", asegura.
A pesar de ello, La Bella Época sigue en marcha con una plantilla de cuatro trabajadores, además de la familia. Las puertas abren a las 8:00 de la mañana y cierran a las 23:00 horas, aunque los fines de semana alargan un poco más. Abren todos los días del año. Solo echan el cierre el día de Nochebuena después de hacer los pedidos.
Hace seis años, el comedor fue renovado por completo con una inversión importante. La oferta gastronómica sigue siendo clave en su éxito, con opciones para todos los gustos. El medio menú cuesta 11,50 euros, el menú del día 14 euros y el menú especial 45 euros, que incluye tres primeros para compartir y un segundo a la carta.
Pero si hay algo que destaca son los platos para llevar, con especialidades como el arroz con bogavante para dos personas (50 euros), la zarzuela de marisco, las almejas con arroz o la parrillada de marisco acompañada de una botella de Marqués de Vizhoja.
En la barra, los clásicos no fallan: patatas bravas, nachos con queso, pulpo a la gallega, jamón ibérico, rabas, sepia a la plancha y pata de pulpo a la brasa con papas. También hay una selección de tostadas, entre las que destacan la de roquefort, foie con manzana y jamón ibérico con pimiento verde.
A pesar del tiempo y los cambios, el espíritu de La Bella Época sigue intacto. Pero su dueño ya empieza a pensar en su futuro. "En cuanto pueda, me jubilaré. No sé si mi hijo seguirá con esto. Llevar un bar es mucho trabajo y un empresario nunca tiene horario libre", confiesa.
Lo que sí tiene claro es que el bar sigue siendo un lugar de referencia, con una clientela fiel que ha crecido con él. "Ya estamos atendiendo a la tercera generación de clientes, que entonces eran niños y ahora vienen con sus novias", asegura Lorenzo con una sonrisa.