• viernes, 12 de julio de 2024
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SAN FERMÍN

El año que un elefante se coló en San Fermín en una peña de Pamplona: ¡Menuda trompa!

Apareció en la sede de la calle Jarauta con el domador y un animal de unas cinco toneladas, dispuesto a convertirlo en un elemento más de la fiesta.

Un elefante se coló en los Sanfermines de 1986 en la Peña Anaitasuna, en la calle Jarauta. Foto del libro Peñas de Pamplona: una historia viva.
Un elefante se coló en los Sanfermines de 1986 en la Peña Anaitasuna, en la calle Jarauta. Foto del libro Peñas de Pamplona: una historia viva.

En Pamplona y por San Fermín puede pasar prácticamente cualquier cosa. Las redes sociales han popularizado en los últimos años miles, por no decir millones, de micro historias protagonizadas por pamploneses y visitantes, y todo el mundo en su recuerdo seguro que atesora docenas de vivencias, si no como esta, similares, incluso seguro que más graciosas.

San Fermín es la fiesta popular por excelencia. La fiesta que se vive en la calle. Así ha sido siempre, y así seguirá siendo a pesar de que los tiempos hayan cambiado y que el botellón se haya impuesto a la espontaneidad y el abuso de alcohol a la algarabía festiva que ha caracterizado a los Sanfermines desde siempre.

Dicen que hasta el pamplonés más huraño e introspectivo se vuelve espontáneo del 6 al 14 de julio y que hace cosas que no haría 'ni por el forro' cualquier otro día del año. Y en ese contexto se enmarca la historia de la foto de este reportaje. Efectivamente, un elefante hizo una visita a los mozos de la Peña Anaitasuna en 1986.

La iniciativa partió de Fernando Lizaur, un socio de la mencionada peña, además de un relaciones públicas nato que, aprovechando la visita del circo por las fiestas y el pasacalles que acróbatas, fieras, payasos y demás personal circense hacía por las calles de Pamplona para promocionar el espectáculo que por entonces se ubicaba en el extremo más oriental de la Vuelta del Castillo, junto a la Casa de Misericordia, convenció al domador para que le acompañara por las calles del casco viejo.

Lizaur, consciente de que en la calle Jarauta estarían todos sus amigos de la peña en la sede de Anaitasuna, apareció con el domador y un animal de unas cinco toneladas, dispuesto a convertirlo en un elemento más de la fiesta. Al fin y al cabo, el elefante también tenía derecho a conocer desde el mismo corazón de Pamplona los entresijos de lo que Hemingway había internacionalizado 60 años antes en su popular novela.

Y eso es San Fermín. Ni corto ni perezoso, ante la sede de Anaitasuna, que por entonces estaba en Jarauta, y no en la calle San Francisco, como en la actualidad, Lizaur pidió al domador que hiciera una demostración de las habilidades del paquidermo. A dos patas, a una, levante la trompa, gire... hasta que se le ocurrió: "¿Puedes hacerlo entrar en la Peña?". 

La respuesta es la que evidencia la foto. El domador hizo caminar hacia atrás al animal y lo intrudujo 'de nalgas' en el local, momento que recoge la instantánea, ante el jolgorio y animación de los ya muchos cientos de curiosos que se agolpaban en la puerta...

Lo curioso es cómo lo hicieron salir, puesto que dentro de Anaitasuna, no había espacio físico para que el elefante girara sobre sí mismo. pero al final la pericia del domador consiguió colocarlo en la mejor posición para poder sacarlo y que este continuara su paseo.

En definitivas cuentas, Lizaur y la gente de Anaitasuna consiguió demostrar una vez más y para la historia el carácter de una fiesta que es la mejor del mundo por "momenticos" como ese. En definitiva. Los miembros de Anaitasuna demostraron en qué consiste salir de la peña 'con una trompa como la de un elefante'.


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El año que un elefante se coló en San Fermín en una peña de Pamplona: ¡Menuda trompa!