SOCIEDAD
El asador en un pueblo de Navarra en el que la parrilla brilla: "La chuleta y el rape es lo que más se pide"
Se trata de un negocio familiar, que ya va por la tercera generación, en el que el cuidado del producto es fundamental.

El Asador Maya, ubicado en Esquíroz, es un referente gastronómico en la comarca de Pamplona. Con más de 45 años de historia, este negocio familiar ha sabido mantenerse fiel a su esencia sin dejar de evolucionar.
Al frente del restaurante están Iban Maya Izurdiaga, de 49 años, y su hermano José Antonio, quienes representan la tercera generación de la familia al mando del establecimiento.
La historia del asador comenzó con su abuela, que fundó el bar original. Más tarde, en 1977, sus padres decidieron dar un paso más y abrir el actual asador, consolidando así un negocio que hoy sigue siendo un emblema de la cocina tradicional navarra.
Además del asador, los hermanos regentan el Irish Club de Esquíroz, otro punto de encuentro en la localidad, que se encuentra justo al lado del asador.
Si hay algo que define al Asador Maya, es su compromiso con la calidad del producto. La parrilla es la gran protagonista del restaurante, con una oferta en la que destacan las carnes y los pescados a la brasa.
Justo a la entrada del restaurante se encuentra la parrilla, que está visible para que los comensales puedan ver cómo se cocinan sus platos.
"La chuleta de vaca vieja es lo que más se pide", explica Iban. En cuanto a los pescados, el rape es el favorito de los clientes, con piezas de aproximadamente dos kilos. "Antes se pedía mucho el besugo, pero ha subido de precio", comenta.
Para abrir boca, el asador cuenta con una variada carta de entrantes. Muchos de ellos son un homenaje a la huerta navarra, con platos como los espárragos, los cogollos de Tudela con bonito o los pimientos del piquillo asados con leña.
Además, hay opciones más contundentes como los choricillos a la sidra y el revuelto de hongo beltza, ideales para compartir.
Para cerrar la experiencia gastronómica, el restaurante ofrece una cuidada selección de postres, entre los que destaca el flan casero de huevo con cigarrillo de Tolosa.
El Asador Maya es una opción muy apreciada por las familias y grupos que buscan un ambiente acogedor para celebraciones como cumpleaños o reuniones.
Una de sus grandes ventajas es su amplio aparcamiento gratuito, así como su espacio exterior con columpios, lo que lo convierte en un lugar ideal para acudir con niños.
"Estamos a solo cinco minutos de Pamplona, así que es muy cómodo venir a disfrutar de una buena comida", señala Iban. El Asador Maya abre de martes a jueves, en horario de 8:30 a 16:30 horas. Y los sábados y domingos, de 11:30 a 16:30 horas. Los lunes cierra por descanso semanal.
Con su combinación de tradición, calidad y un entorno familiar, el Asador Maya de Esquíroz sigue consolidándose como una referencia gastronómica en la zona, donde el buen producto y la brasa siguen siendo los protagonistas.