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SOCIEDAD

El bonito pueblo de Navarra de menos de 60 habitantes que cuenta con un coqueto restaurante

Esta localidad de Navarra ofrece la posibilidad de poder degustar platos caseros en un entorno tranquilo y agradable

Vista de Aberin en Navarra desde Morentin. Wikipedia
Vista de Aberin en Navarra desde Morentin. Wikipedia

Enclavado en el apacible Valle de la Solana, dentro del Distrito de Aberin, se encuentra un pintoresco municipio protegido de los crudos vientos del norte por la majestuosa Montejurra. Conformado por las localidades de Muniáin de la Solana y Aberin, junto con los encantadores caseríos de Arínzano y Echávarri, este rincón es un verdadero tesoro por descubrir.

Aberin, la joya que da nombre al municipio, tiene sus raíces históricas profundamente arraigadas. Concedido por Sancho el Sabio a los Caballeros del Temple en 1177, este lugar ha sido testigo de la evolución de las eras.

En la cima de una colina se alza la emblemática Parroquia de San Juan Bautista, antiguo bastión templario, rodeada aún por vestigios de antiguas murallas medievales. El trazado irregular de calles y plazas añade un encanto único al casco urbano de Aberin.

Por otro lado, Muniáin, la capital del distrito, es el corazón palpitante de la comunidad, albergando casi el 80% de la población. Desde la llanura hasta las faldas de las colinas, este núcleo de vida despliega su encanto, con la imponente Parroquia de la Asunción en la parte baja y la tranquila Plaza de la Ermita de San Ramón Nonato en lo alto.

Entre los tesoros naturales y arquitectónicos que adornan este municipio se encuentra la Ermita de San Sebastián, en la ladera de Montejurra, cuya romería anual el 20 de enero. Además, el Señorío de Arínzano es hogar del majestuoso Palacio de Cabo de Armería, que data del siglo XVI, y la encantadora Iglesia de San Martín de Tours, un ejemplo neoclásico del siglo XIX. La región también es conocida por sus microclimas exclusivos, ideales para el cultivo de la vid, como lo demuestra la destacada bodega vinícola diseñada por el renombrado arquitecto Rafael Moneo.

Echávarri, antigua encomienda de los Sanjuanistas, aún conserva las huellas de su pasado medieval en sus robustas edificaciones de sillería, algunas datadas en los siglos XII y XIII. Un puente medieval sobre el río Ega, una de las joyas arquitectónicas del municipio, ha sido restaurado para preservar su esplendor histórico.

Más allá de su riqueza histórica y natural, este municipio ofrece una gama completa de servicios para sus residentes y visitantes. Desde instalaciones deportivas como frontón cubierto y piscina hasta comodidades modernas como tiendas, farmacias y restaurantes, cada rincón de este lugar está diseñado para brindar una estancia acogedora a quienes lo visitan.

Las festividades locales también juegan un papel vital en la vida comunitaria, con las celebraciones patronales en Muniáin en torno al 15 de agosto, y las fiestas más íntimas alrededor del 20 de enero, cuando es tradición asar chorizos y carne en la Ermita de San Sebastián. En Aberin, las festividades patronales tienen lugar durante el fin de semana cercano al 29 de agosto, un momento de alegría y camaradería para todos los habitantes.

Aunque el municipio a penas tenga 60 habitantes, cuenta con un restaurante coqueto donde poder degustar platos caseros en un entorno tranquilo y agradable.

Además de contar con pinchos en la barra de diferentes sabores y tipos, cuenta con platos típicos caseros. Por ejemplo, se pueden degustar platos como arroces, revueltos o distintas carnes. 

El Restaurante La Solana se encuentra en la Carretera de Aberín y abre todos los días excepto el lunes. 


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