- domingo, 08 de febrero de 2026
- Actualizado 16:37
Puede que nos mostremos satisfechos y tranquilos ante el avance de Navarra en aspectos de industria, empresa y sociedad. Es verdad que a cortísimo y corto plazo las cosas no pintan mal. Sin embargo, no nos estamos preparando para el futuro en condiciones, y así lo atestigua el Parlamento de Navarra, que pasa de las iniciativas que versan sobre Industria 4.0, Inteligencia Artificial, Digitalización, Ciencia y todo lo que tienen ver con labrarnos un futuro en condiciones. Por nosotros que no quede, si que quedará en el diario de sesiones, en el debe de este Gobierno y, lo que es lamenatable, en el futuro hipotecado de Navarra.
Los discursos encorsetados y preparados 'desde casa', que a medida que se agota la legislatura van in crescendo, hacen que no se escuche ni se responda al debate, con cada parlamentario soltando su texto, muchas veces fuera de todo contexto, pareciéndose el Parlamento, a veces, al juego del teléfono estropeado. Las comisiones, comparecencias, plenos y sesiones de trabajo hay que preparalas, pero entiendo que se empobrece su función si somos incapaces de cambiar ni una sola letra.
Al margen de los problemas internos de Podemos con sus expulsiones de última hora -detalles en los que no voy a entrar- la realidad es que ya no cuentan para nadie. Para la oposición no son nadie, pero ahora mismo ni para el propio cuatripartito cuentan, corrigiéndoles incluso sus propias iniciativas y desplazándoles en el hemiciclo al único papel de votar lo que les digan y pasar de la gente, aquella que iban a 'salvar' ¿Dónde quedó el rescate ciudadano?.
Como ya advertíamos en el último Visillo Parlamentario de 2017, el año en el que ya estamos iba a ser bronco por su condición de pre-electoral. Lo que no sabíamos es que la cosa iba a ir tan rápida. Este mismo jueves hemos asistido a una nueva trifulca que nos desprestigia a todos los que conformamos el Parlamento de Navarra, diluyendo absolutamente el resto de cuestiones y el trabajo por el que estamos aquí: trabajar por los navarros. La falta de autoridad de la presidenta del Parlamento y su mala gestión es un desastre que tiene estos frutos.
La presidenta del Parlamento de Navarra, Ainhoa Aznárez, sigue con su protagonismo y nulo talante para dirigir un pleno del Parlamento. En la sesión de este jueves, la presidenta de Podemos ha amenazado al parlamentario de UPN Sergio Sayas, al que ha retirado la palabra, y ha tratado de expulsar sin éxito a la portavoz del PP, Ana Beltrán.