La parodia del encierro ha recorrido el centro histórico de Key West (Cayo Hueso) con toros de madera durante el festival anual dedicado al escritor estadounidense y ganador del Nobel.
Busquen su Burguete. Todos merecemos un lugar donde el único ruido sea el del agua, donde el tiempo vuelva a caminar despacio y donde uno recuerde que todavía quedan otros cuatro días de San Fermín.
La primera novela de Ernest Hemingway convirtió Pamplona en un destino mítico para viajeros y aventureros, y todavía marca la proyección internacional de las fiestas de San Fermín.
"No creo que les hiciera daño a la chavalada descubrir el mundo desde esas páginas. Que se vayan enterando que la vida es una celebración apasionada pero que tiene sus peajes, sus dramas, sus miserias, sus heridas, sus desastares de la guerra"
Este elemento innovador en la cobertura se produce con motivo de los 100 años de la visita de Hemingway a Pamplona, donde disfrutó de los encierros y se convirtió en un amante de la tauromaquía.
"‘Fiesta’ no dejaba de ser un retrato fiel del periplo sanferminero del periodista veinteañero, pero también es una fiel radiografía de aquella ‘generación perdida’ de entreguerras".
Miguel Izu toma el relevo de José María Iribarren con su ‘Hemingway en los Sanfermines’: Una obra de gran rigor documental que arrumba algunos mitos casi fosilizados
Por tercer año consecutivo, la ciudad valora la influencia del escritor estadounidense al proponerlo como el eje de un ciclo de actividades turísticas.
Excepto en contadas ocasiones, se ha perdido el hábito de visitar a las viejas glorias: reivindiquemos el té con pastas con nuestros abuelos más gloriosos
Me resultó fácil localizarlo en el Café Iruña . Recuerdo que sucedió el día de San Fermín. Unas horas antes, como se dejó escrito, “al mediodía del domingo 6 de julio la fiesta estalló. No hay otro...
Sentado en la terraza del Windsor al sol, como en un balneario, me pega el calor en el lado izquierdo de la cara y me tranquiliza mi ansiedad. Hoy es día 6 de diciembre, día de la Constitución y la plaza del Castillo está repleta de gente.
Cuatro grandes corresponsales se reúnen en Pamplona para iluminar a las grandes mujeres profesionales del periodismo con las que Hemingway compartió su vida.