• domingo, 21 de abril de 2024
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SOCIEDAD

El restaurante con encanto de un pueblo de Navarra donde disfrutar del sabor tradicional

El sello jacobeo es una seña distintiva de esta localidad, ya que el Camino de Santiago cruza por el valle. 

Vista del pueblo de Valcarlos en Navarra. Oriol Conesa Fabregues
Vista del pueblo de Valcarlos en Navarra. Oriol Conesa Fabregues

A tan solo 64 kilómetros al noreste de Pamplona, se encuentra Valcarlos, un lugar enclavado en la frontera con Francia. Este rincón de la geografía navarra se caracteriza por su abrupta topografía, rodeado de densos bosques y atravesado por numerosas y vertiginosas regatas.

La única vía de acceso es una serpenteante carretera que transcurre por el valle, ofreciendo vistas impresionantes y pasando por localidades tan conocidas como Espinal o Roncesvalles

Valcarlos no es una localidad que se concentre en un único núcleo habitado; más bien, se divide en pequeños barrios dispersos, separados por distancias que varían desde unos pocos cientos de metros hasta varios kilómetros.

El centro geográfico y funcional de esta comunidad es Elizaldea, donde se encuentra la iglesia jacobea de Santiago Apóstol. Esta iglesia, reconstruida en los siglos XVIII y XIX después de haber sido destruida durante la Guerra de Convención, es un símbolo de la rica historia y tradición de Valcarlos.

En el corazón del pueblo, se alza el monumento al peregrino, una obra del renombrado escultor Jorge Oteiza. Este monumento rinde homenaje a todos los peregrinos que han recorrido el "Camino de Europa", una ruta que ha atraído a viajeros y devotos durante siglos. La escultura es un recordatorio de la importancia de Valcarlos en la red de caminos de peregrinación y su papel como punto de encuentro para aquellos que emprenden esta travesía espiritual.

Valcarlos, con su belleza natural, su herencia cultural y su posición estratégica en la frontera, es un lugar que cautiva a quienes lo visitan. Más allá de su aislamiento geográfico, esta comunidad ha sabido mantener vínculos fuertes con sus vecinos y se enorgullece de su historia y patrimonio únicos.

El sello jacobeo es una seña distintiva de Valcarlos, ya que el Camino de Santiago cruza los Pirineos a través de su valle estrecho y escarpado. Hoy en día, la mayoría de los peregrinos que comienzan su viaje en Francia, generalmente desde Saint-Jean-Pied-de-Port, optan por el 'Camino de Napoleón'.

Aunque este sendero atraviesa una parte de Valcarlos, rara vez pasa por las áreas habitadas. El Camino de Santiago es más que una ruta; es parte de la historia y la cultura de Valcarlos, donde la hospitalidad hacia los peregrinos se ha convertido en una tradición arraigada, enriqueciendo la comunidad.

No obstante, para quienes quieren disfrutar de un día completo en la localidad de Valcarlos hay una parada obligatoria en Benta Ardandegia, un restaurante donde dejarse llevar por la comida más tradicional y casera de la zona. 

Entre sus platos se pueden elegir entre diferentes opciones como revuelto de hongos o de bacalao y langostinos, ensaladas o espárragos, entre otras cosas. De segundo, hay opciones para quienes deseen carne o pescado. Puede haber chuletillas de cordero, costillas o merluza con verduritas, por ejemplo.

En Benta Ardandegia también ofrecen bocadillos, tapas o diferentes fritos. En definitiva, un lugar donde descansar y disfrutar de la gastronomía con posibilidad también de comer en su terraza con unas vistas increíbles al pueblo. 


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