Su función principal es informar en tiempo real sobre la velocidad a la que circulan los vehículos y proporcionar al Área de Protección Ciudadana datos estadísticos sobre el tráfico en la localidad.
Pero a estas alturas del telefilm, pedirle a un político que diga la verdad es como pedirle peras al olmo, que no da peras, y aunque las diera, Asiroff ya lo habría talado.
El consistorio había alertado de que un radar controlaría una de las calles principales de la localidad para disminuir la velocidad por los últimos atropellos.