Es bonito el café, la bebida, digo. Los locales también, aunque me produzcan siempre melancolía. Tuve suerte de llegar a los antiguos, antes de que fueran cerrando.
Venga, Koldomari, coge lo que sea, esa pieza íbera es perfecta, pero es que si hubiera sido un casco romano nos servía igual, di que es la prueba irrefutable de la vasquidad de los vascos, la inscribimos en el registro de la propiedad y a facturar, como Shakira, que también lleva K.