- jueves, 09 de abril de 2026
- Actualizado 13:41
La “Bajada (o bajadica) de la Bruja” es el modo en el que dan comienzo las fiestas de Vidángoz, una de las siete villas del Valle de Roncal, en Navarra. A medianoche, el pueblo queda sumido en la más absoluta de las tinieblas y el silencio de la noche solo queda roto por el sonido de la txalaparta. Unos minutos después, se divisa la luz de una antorcha en lo alto de la peña Lapitxorronga, antorcha con la que el brujo que la porta convoca a los brujos de los alrededores a un akelarre.
Entre tanto el sonido de un cuerno avisa acústicamente de la convocatoria. Los brujos, todos vestidos de negro y con capuchas que tapan sus cabezas, se juntan en torno a un pequeño fuego y, uno tras otro, inician el descenso por el camino en zig-zag que lleva a la entrada de Vidángoz.
Marina Zapata deja la Escuela de Hípica de Zolina tras más de 20 años al frente. En este tiempo, el centro ha acogido campamentos de verano, clases de equitación y entrenamientos para la competición, formando a decenas de jinetes y amazonas en Navarra. También ha sido escenario de actividades educativas y recreativas que han fomentado el vínculo con los caballos y han contribuido a la difusión de la hípica como deporte. Estas imágenes antiguas repasan las dos décadas de historia de la escuela de equitación. En este enlace puedes leer la noticia completa.