En la carta se mantiene el mismo espíritu que ha dado fama al restaurante: una cocina sabrosa, reconocible y muy pegada al gusto de quienes buscan comer bien en un entorno tranquilo.
“Tengo un montón de llamadas pidiendo espárragos desde el 15 de marzo. Me llaman de la hostelería de Málaga, Madrid, Barcelona y Navarra por supuesto", asegura.
El restaurante Casa Luis, ubicado en el II Ensanche de Pamplona, se ofrece con distintas fórmulas de adquisición y mantiene su actividad en funcionamiento.
Llegaba con una fórmula sencilla y apetecible: café de calidad, bollería casera y una carta pensada para quienes van con prisa y querían desayunar bien.
“La gente nos ha acogido muy bien y no es porque sea mi tienda, pero como tenemos un escaparate que llama la atención, la gente viene a tope”, asegura.
Llegó de República Dominicana hace casi tres décadas y hoy limpia a mano las alcachofas de Tudela para sus vecinos: Carmen Luisa González encara su recta final antes de la jubilación.
"Damos comida para 18 o 20 clientes que puede parecer poco, pero para nosotros es un montón al estar solo dos personas trabajando”, explica el cocinero.
La iniciativa ha convertido el establecimiento en el mayor escaparate del producto navarro, reforzando el KM0 y el apoyo directo a la economía local en Pamplona.