La iniciativa ha convertido el establecimiento en el mayor escaparate del producto navarro, reforzando el KM0 y el apoyo directo a la economía local en Pamplona.
El calendario también les marca el ritmo. Van a cumplir “doce años en mayo”, y en ese tiempo han encontrado su sitio. “Nos hemos hecho un hueco", señalan.
Qué cómodo es poder hacer lo que te salga del higo en el centro exacto de Pamplona, frente a su Ayuntamiento, sabiendo que nadie va a molestarte, mientras la trabajadora vuelve a limpiar sola los destrozos y los insultos.
Aremar, lencería y paragüería ha cumplido 74 años abierta en el Segundo Ensanche. Virginia Urmeneta la ha mantenido sin relevo generacional y con trato de barrio.
Hay prendas para perfiles muy distintos: trabaja tallas del 34 al 52 y ofrece desde conjuntos y chandals hasta chaquetas, jerseys, abrigos y complementos.
“Regalamos una tapa por cada consumición”. Y, para quien vaya con encargo, también hay margen: “De encargo podemos traer tortillas y de todo”, aseguran.
“Es un local de fast food gourmet. Nada que ver con un kebab. Trabajamos con productos frescos. Todo es del día y tenemos salsas diferentes”, aseguran.
Ha renovado su carta y ha reforzado una propuesta que encaja con su identidad: un completo menú de sidrería, pensado para compartir y salir con esa satisfacción que solo deja una comida “de las de verdad”.
En los últimos años han incorporado las conservas de pochas, codorniz, perdices, tomate frito y tomate picante, además de los tradicionales pimientos, espárragos y alcachofas.
El consejero Mikel Irujo ha recorrido la tienda y el taller de Bondesio en Buñuel, un negocio que diseña piezas únicas para hostelería y hogar y que también confecciona moda con sello artesanal.