- jueves, 09 de julio de 2026
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Los más pequeños también tienen su momento de máxima adrenalina en las fiestas, aunque a una escala mucho más segura y divertida en el encierro infantil, donde los temidos astados son sustituidos por toros de cartón guiados sobre una rueda de bicicleta. La secuencia arranca con el instante más tierno y accidentado de la mañana: un pequeño corredor que ha tropezado y ha terminado por los suelos en pleno recorrido, emulando los "sustos" de los mayores. Sin embargo, más allá de la divertida caída, el resto de la galería es un reflejo absoluto de felicidad, carreras bonitas y decenas de niños disfrutando al máximo de su propio San Fermín entre risas, emoción y mucha afición.
La curva de Mercaderes ha vuelto a dejar una de las imágenes más escalofriantes y plásticas de las fiestas de San Fermín. La secuencia fotográfica que encabeza esta galería muestra el instante de pánico puro en el que un corredor, desarbolado por la endiablada velocidad de la manada, termina literalmente apoyado sobre el lomo de uno de los toros de Cebada Gago, mientras el pitón de otro astado pasa a escasos centímetros de su rostro. Un milímetro separó la tragedia del milagro en el tramo más rápido del recorrido, donde la fuerza centrífuga y la bravura de la ganadería gaditana rozaron el drama en una milésima de segundo.
La imagen es un ejemplo claro de lo que SÍ hay que hacer y de lo que NO hay que hacer. A la izquierda, gafas de sol y un hombre grabando con el móvil: rostros desencajados y el instante exacto en el que la diversión de las fiestas de San Fermín se transforma en un pánico real e incontrolable. Ala derecha, corredores habitaules guiando a los toros hacia la plaza. Así ha sido la bajada al Callejón en el segundo encierro de las fiestas de San Fermín con toros de Cebada Gago.
En el tramo de Telefónica, la zona que precede a la entrada del callejón, un corredor ha vivido auténticos minutos de agonía al quedar completamente atrapado y sepultado bajo los cuerpos de dos imponentes toros de Cebada Gago y un manso. La imagen refleja a la perfección el pánico del mozo ante la imposibilidad de salir, atrapado por cientos de kilos de masa muscular, mientras los astados gaditanos derrotaban a escasos centímetros de su cuerpo en una de las situaciones más límite del encierro de este 8 de julio
El Casco Viejo de Pamplona se ha convertido este 7 de julio en un impresionante tapiz blanco y rojo para arropar al Santo en su recorrido más esperado. La masiva afluencia de público ha abarrotado cada esquina del itinerario histórico, dejando estampas espectaculares de fervor popular y tradición en cada una de las paradas. Los rostros de emoción, los pañuelos en alto y los tradicionales 'momenticos' han protagonizado una jornada única que revive la esencia más íntima de las fiestas.
Miles de personas han sido fieles este lunes a su cita con el Riau-riau popular, convocado por la peña Mutilzarra. Se trata de una iniciativa que no se encuentra dentro del programa oficial de las fiestas de San Fermín. Sin embargo, es uno de los eventos más multitudinarios de las mismas. Este acto reivindica la vuelta oficial de la Marcha a Vísperas. Los mozos han bailado el Vals de Atráin que ha tocado La Pamplonesa.
La Plaza del Ayuntamiento de Pamplona se ha llenado este 6 de julio de miles de personas vestidas de blanco y rojo para vivir uno de los momentos más esperados del año: el Chupinazo de San Fermín. Entre pañuelos alzados, cánticos, emoción y muchas ganas de fiesta, la multitud ha celebrado el inicio de los Sanfermines en un ambiente único, con la plaza y las calles cercanas abarrotadas desde primera hora de la mañana.