"Damos comida para 18 o 20 clientes que puede parecer poco, pero para nosotros es un montón al estar solo dos personas trabajando”, explica el cocinero.
El calendario también les marca el ritmo. Van a cumplir “doce años en mayo”, y en ese tiempo han encontrado su sitio. “Nos hemos hecho un hueco", señalan.
Aremar, lencería y paragüería ha cumplido 74 años abierta en el Segundo Ensanche. Virginia Urmeneta la ha mantenido sin relevo generacional y con trato de barrio.