Aremar, lencería y paragüería ha cumplido 74 años abierta en el Segundo Ensanche. Virginia Urmeneta la ha mantenido sin relevo generacional y con trato de barrio.
Hay prendas para perfiles muy distintos: trabaja tallas del 34 al 52 y ofrece desde conjuntos y chandals hasta chaquetas, jerseys, abrigos y complementos.
“Regalamos una tapa por cada consumición”. Y, para quien vaya con encargo, también hay margen: “De encargo podemos traer tortillas y de todo”, aseguran.
“Es un local de fast food gourmet. Nada que ver con un kebab. Trabajamos con productos frescos. Todo es del día y tenemos salsas diferentes”, aseguran.