Mar Teles cambió los hospitales de Curitiba por los fogones del Segundo Ensanche: tras 15 años en el Bar Zurich, su cocina casera es el secreto mejor guardado de Paulino Caballero.
Hay diez motos expuestas, de distintos tamaños, épocas y estilos, colocadas entre los clientes que desayunan, charlan o simplemente entran a curiosear.
En la carta se mantiene el mismo espíritu que ha dado fama al restaurante: una cocina sabrosa, reconocible y muy pegada al gusto de quienes buscan comer bien en un entorno tranquilo.
“Tengo un montón de llamadas pidiendo espárragos desde el 15 de marzo. Me llaman de la hostelería de Málaga, Madrid, Barcelona y Navarra por supuesto", asegura.
Llegaba con una fórmula sencilla y apetecible: café de calidad, bollería casera y una carta pensada para quienes van con prisa y querían desayunar bien.