Una mujer de 40 años ha sido detenida en Portugalete por estafa y usurpación de identidad al emplear el pasaporte de su gemela para doblar su obtención de ayudas.
En su huida arremetió con los puños contra la ventanilla del conductor del vehículo policial, afectando al policía foral que se encontraba en el asiento del conductor.
Según las fuentes policiales, esta investigación también ha permitido esclarecer hechos similares cometidos en otras comunidades autónomas como Cataluña y Valencia.
En el registro de los detenidos los agentes encontraron un mapa de Pamplona en el que estaban marcados la estación de autobuses, una gasolinera y una farmacia.
Tras ser recriminado por el encargado del establecimiento para que devolviera lo sustraído, el detenido reaccionó lanzándole con violencia efectos y alimentos.
La discusión se había originado cuando uno de ellos manifestó haber perdido el teléfono que el otro le había prestado, resultando que lo tenía guardado entre sus pertenencias.
La Policía Municipal de Pamplona ha interceptado a un conductor de 47 años que se ha dado a la fuga a gran velocidad por la calle Cataluña, ha pasado varios semáforos en rojo.
La víctima sufrió heridas de gravedad en un brazo y el costado que "afectaron a órganos y que de no haber recibido asistencia médica hubieran comprometido su vida".
Agentes del cuerpo han detenido al conductor del camión cuando iba a serle notificada una infracción muy grave por conducción temeraria en Legasa (N-121-A).
La víctima sufrió diversas contusiones en todo el cuerpo, una brecha en la cabeza y la pérdida de varias piezas dentales, al recibir una patada en la cara.
Las víctimas nunca recibían los billetes supuestamente comprados, llegando incluso a personarse en el aeropuerto para comprobar que su reserva de vuelo era inexistente.
También ha sido detenido otra persona como autor de un delito de violencia de género y otro por robo con fuerza en un establecimiento al ser sorprendido 'in fraganti'.
Los arrestados, dos mujeres de 39 y 28 años y un hombre de 27, entraron por la fuerza y contra la voluntad de los moradores del inmueble, alquilado por habitaciones.
El presunto autor transitaba sin casco y a tal velocidad que ponía en riesgo la integridad de los peatones que tuvieron que apartarse para evitar ser arrollados.