Empate justo en Montilivi. Hizo Osasuna más méritos, concretadas en ocasiones, pero el punto sabe bien, fruto de un despliegue táctico ambicioso que silenció Montilivi.
La verdad que el equipo parecía otro respecto al pasado más cercano, saliendo en avalancha desde el minuto uno haciendo dos ocasiones y un gol rápido para el minuto 8 y decirle al Sevilla: aquí estamos, somos Osasuna.
Osasuna y Real Madrid ofrecieron espectáculo del bueno, entretenimiento en estado puro. Victoria justa blanca con un once no habitual pero capaz de ganar la Liga.