Se lo hemos explicado mil veces, pero no lo ven. El euskofanatismo es así de terco. Tienen su neura en la cabeza, la predican por las esquinas como si existiera y tratan de meterla a martillazos, como los niños que intentan encajar un cilindro en un triángulo.
- sábado, 28 de febrero de 2026
- Actualizado 18:30