- martes, 21 de julio de 2026
- Actualizado 20:46
Tras nueve días de música, carreras y alegría, las calles de Pamplona recuperan la calma. Los operarios municipales comienzan a retirar restos de la fiesta mientras los últimos jóvenes vuelven a casa, con mucho sueño y pañuelos doblados. Las imágenes reflejan el contraste entre la limpieza urbana y la memoria de unos Sanfermines que permanecerán en la ciudad y en sus habitantes hasta el próximo año.
Decenas de personas tomaron este miércoles 15 de julio las calles de Pamplona para participar en el Encierro de la Villavesa, la parodia que puso humor a la despedida de los Sanfermines. Con un falso Miguel Induráin a la cabeza montado en bicicleta y un San Fermín cantando desde la hornacina, los corredores llenaron la cuesta de Santo Domingo entre risas, empujones y aplausos, ofreciendo un cierre entrañable y festivo a las fiestas.
Miles de personas se reunieron en la Plaza Consistorial para entonar el tradicional Pobre de Mí, iluminando la noche con velas y pañuelos rojos. Entre lágrimas, abrazos y promesas de volver, la ciudad puso fin a nueve días de fiesta, capturando un momento cargado de emoción, memoria y espíritu sanferminero que quedará reflejado en las fotografías de esta despedida única.
Pamplona ha vivido este martes 14 de julio la última jornada de los Sanfermines 2026 con la tradicional Octava, que ha llenado de música, color y emoción la ciudad. Miles de personas han compartido el espíritu de las fiestas, cerrando nueve días de celebración en las fiestas de la capital navarra.
La Plaza de Toros de Pamplona vivió esta tarde una jornada marcada por la enorme expectación ante el regreso de Morante de la Puebla. Lleno absoluto, entradas agotadas y público entregado aplaudiendo cada aparición del sevillano, mientras Borja Jiménez y Pablo Aguado también lidiaban sus toros en un festejo que combinó emoción, suspense y el inconfundible ambiente de San Fermín.