- martes, 03 de noviembre de 2026
- Actualizado 21:43
Porque mientras algunos ministros socialistas encuentran tiempo para discutir sobre el rey, las víctimas de ETA siguen necesitando algo mucho más sencillo: memoria, respeto y reconocimiento. No necesitamos discursos grandilocuentes.
La entrada sigue ahí. La reserva también. Lo único que ha desaparecido es el partido. Porque LaLiga no cambia un partido de día. Te cambia a ti el día. Con Tebas, el eclipse habría sido otro día. Y eso es todo.
No se trata de enfrentar al sector público con el privado. Se trata de encontrar un equilibrio. Necesitamos una Administración que funcione y unos servicios públicos de calidad, pero también necesitamos ciudadanos con capacidad económica para consumir, ahorrar, invertir y emprender.
El dinero pesa menos, las distancias se acortan, 62 segundos justifican horas de logística y los caprichos dejan de ser caprichos para convertirse en operaciones de Estado.
Cada nueva amenaza regulatoria, cada nueva sospecha sobre el propietario y cada nueva ocurrencia burocrática consiguen que más personas decidan cerrar la puerta y guardar la llave. No por egoísmo, sino por miedo.
El sentimiento de pertenencia ha sido secuestrado, empaquetado y vendido como un producto de consumo de masas para inflar los derechos de televisión, valorizar el sportswear y generar dividendos para cúpulas que operan lejos de la emoción de la grada.
Navarra tiene ahora la oportunidad de convertir una transferencia de competencias en un ejemplo de integración y aprovechamiento del talento. Si el objetivo último es mejorar la seguridad vial, parece lógico apostar por quienes ya han demostrado sobradamente su preparación.
Las víctimas del terrorismo no pertenecen a ningún partido político. Son patrimonio moral de toda España. Recordarlas no significa vivir anclados en el pasado; significa defender la verdad frente al olvido y la dignidad frente al oportunismo político.
Busquen su Burguete. Todos merecemos un lugar donde el único ruido sea el del agua, donde el tiempo vuelva a caminar despacio y donde uno recuerde que todavía quedan otros cuatro días de San Fermín.
Serie de artículos que regulan el buen desarrollo del juego, excepto cuando afecta a los EE. UU., que Trump se encarga de adaptarlo sobre la marcha con el consentimiento de la FIFA.
"Navarra no necesita que nadie venga a explicarle quién es ni a decirle dónde debe sentirse integrada. Tiene personalidad propia, instituciones propias y una ciudadanía perfectamente capaz de decidir su futuro sin tutelas ni discursos construidos desde fuera".
“Tenemos derecho a que se nos respete como lo que somos: una comunidad diferenciada, orgullosa de su pasado y dueña absoluta de su futuro”